Nosotros no somos psicólogos. ¡Somos legionarios!
Y un legionario no conoce el significado de la palabra huir.
Nunca abandona a un alma perdida sin antes luchar; mucho menos la tacha de irrecuperable siguiendo el diagnóstico de un mediocre de sillón.
Lo que la ciencia llama narcisismo, nosotros lo llamamos por su nombre verdadero: Leviatán.
Y a los demonios no se les esquiva.
Se les expulsa. ¡Se les exorciza!
Cuando Marta llega a una lúgubre sacristía buscando permiso para huir de una relación que ha hecho pedazos su mente, se encuentra con un fraile sin licencias sagradas dispuesto a librar una guerra que la psicología moderna ha dado por perdida. Armados con manuales prohibidos, incienso y fe, se adentrarán en un asedio espiritual para desencadenar a la verdadera víctima. Pero en el proceso descubrirán que el mal no se va en silencio, y que la adicción al combate puede ser la cadena más difícil de romper.
Primer título de la serie Baile de Máscaras.