El doble sentido, la palabra cifrada, la sonoridad en eco, el humor,
la paronomasia, el equívoco y la elipsis, la lítotes y la reticencia
llegan como signo de atención requerida. Lenguas. Estratos. Quien
escribe no habla. Quien lee no sólo escucha. Pródromo, síntoma
de un malestar. El poema no cura, enuncia soledad, desconoce si
halla compañía. Aurelio Major, un ser de atención, dejó que estos
poemas cuajaran media vida. Leerlos es paladear -ojos, oído- la
textura del tiempo. No hay aroma ahí.
Olvido García Valdés
El lector deberá estar a la altura y cumplir su parte, exigir lo que
Major está raramente capacitado para lograr: operar oportunos,
intencionados cambios en los lugares comunes que obligarán a
su lector a detenerse a saborearlos. Un buen lector agradecerá que
se cuente con su inteligencia, que se lo quiera de la partida. јDe
cuál? De los que sospechan que la poesía puede no ser un infinito
monótono y parecido a sí mismo.
Ida Vitale
Es poeta, traductor y editor. Dirigió el brazo editorial de Vuelta, presidido por Octavio Paz, y fue director de la filial mexicana de Tusquets. Ha vertido al español la obra de Eliot Weinberger y la de Susan Sontag, así como la de los poetas Charles Tomlinson, Michael Hamburger, George Oppen y Basil Bunting. De este último prologó y editó Briggflatts y otros poemas (2004). Su edición de la Obra crítica de Edmund Wilson vio la luz en 2008; a ésta siguió otra de Weinberger, Las cataratas (2012). En 2013 Words Without Borders publicó su coedición de poesía y narrativa española contemporáneas. En 2003 cofundó la edición española de la revista Granta. Fue comisario en 2014 de las conmemoraciones en España del centenario de Octavio Paz, del cual prologó y editó De una palabra a la otra: Los pasos contados (2016) para esta editorial. Recientemente se ha publicado su edición de la Poesía reunida de Ida Vitale, y la de Viaje a la revolución de Bertrand Russell.