Introduccion a la vida y teologia de Juan Wesley - Softcover

Magallanes, Hugo

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9780687740819: Introduccion a la vida y teologia de Juan Wesley

Synopsis

The Holy Spirit movement in eighteenth century England gave rise to a religious revival that gave birth to the family of churches we know today as the wesleyans. Thus, by his importance as the genius organizer, it is essential to know the life and thought of one of the pillars within the Wesleyan movement: John Wesley.
In this book - of a very simple and yet profound way- Dr. Magallanes offers us the most basic traits of the social-religious context in which Wesley lived in the England of the eighteenth century, aspects that influenced the family development of his character and spirituality, the education and training received in Oxford, experiences that awakened in Wesley his passion for evangelization and the doctrine of the holiness of heart and life that characterized the movement.

"synopsis" may belong to another edition of this title.

About the Author

Associate Professor of Christianity and Cultures, Perkins School of Theology, Southern Methodist University

Excerpt. © Reprinted by permission. All rights reserved.

Introducción a la vida y teología de Juan Wesley

By Hugo Magallanes

Abingdon Press

Copyright © 2005 Abingdon Press
All rights reserved.
ISBN: 978-0-687-74081-9

Contents

Prólogo,
Prefacio,
Introducción,
Primera parte: Vida y ministerio de Juan Wesley,
Capítulo 1: El contexto social y familiar de Juan Wesley,
Capítulo 2: La experiencia del corazón ardiente: Avivamiento personal y comunitario,
Capítulo 3: Los inicios del metodismo: El avivamiento wesleyano,
Capítulo 4: Los avances y la obra social del ministerio de Juan Wesley,
Capítulo 5: Acontecimientos importantes a finales de la vida de Juan Wesley,
Segunda parte: La teología de Juan Wesley,
Capítulo 6: La imagen de Dios y la condición del ser humano,
Capítulo 7: La gracia anticipante (preveniente) y la gracia convincente,
Capítulo 8: La gracia justificadora y la fe del pecador,
Capítulo 9: La perfección cristiana: La santidad personal y social,
Capítulo 10: La pertinencia de Wesley para el pueblo hispano en los Estados Unidos y Latinoamérica,
Bibliografía,


CHAPTER 1

El contexto social y familiar de Juan Wesley


A. El contexto social de Inglaterra en el siglo XVIII

Antes de entrar en los detalles de la vida y obra de Juan Wesley, es importante conocer la situación política, económica y religiosa vigente en la Inglaterra del siglo XVIII, ya que fue bajo esas circunstancias que el fundador del metodismo creció, vivió y ministró a miles de personas.

La vida de Juan Wesley se extendió prácticamente a todo lo largo del siglo XVIII, y fue durante ese tiempo que Inglaterra experimentó grandes cambios que, a la larga, también afectarían al mundo entero. El principal de esos fenómenos sociales ahora es conocido como la Revolución Industrial. A pesar de que ésta llegó a su apogeo a principios del siglo XIX, algunos eventos y condiciones anteriores fueron determinantes para que se diera este cambio social y económico. Uno de esos factores fue la explosión demográfica. En 1701 la población de Inglaterra era aproximadamente de 5 millones de habitantes. A finales del siglo esta cifra se incrementó casi al doble, a más de 9 millones de habitantes. Como es natural, el crecimiento demográfico ocasionó problemas de vivienda, de alimentación, de escasez de trabajo y, finalmente, de pobreza extrema para la mayor parte de la población.

Lo interesante y contradictorio de esta situación es que, a la vez que la población se duplicó creando serios problemas sociales, el Reino Unido de Inglaterra también experimentó un gran desarrollo y se convirtió en una de las más grandes potencias económicas de la época y del mundo. Debido a su expansión, el Reino Unido tenía colonias en América, India, África, el Caribe, Canadá, Nueva Zelanda y Australia. El comercio entre las colonias y el Reino Unido propició que la economía inglesa creciera a pasos agigantados, y lo hizo de tal manera que a mediados del siglo XVII la industria textil y el comercio marítimo prácticamente estaban dominados por los ingleses. Fue durante este tiempo que el imperio inglés también se hizo cargo de otro tipo de comercio: la venta de esclavos. Puesto que Inglaterra contaba con una amplia flota de barcos (privados y del gobierno), y puesto que prácticamente tenía colonias establecidas en todo el mundo, los esclavos proveían «mano de obra barata», o sin costo alguno, en lugares de alto riesgo y/o desempeñando tareas peligrosas que nadie más estaba dispuesto a realizar.

Mientras tanto, y debido al crecimiento de la industria textil, en lugar de cultivar granos comestibles, verduras y frutas, muchos de los propietarios de tierras comenzaron a usarlas primordialmente para criar ovejas y vender la lana que la industria textil demandaba. Este cambio en el uso de las tierras agrícolas y en la economía propició que los trabajadores agrícolas perdieran su única fuente de ingresos y trabajo y tuvieran que abandonar el campo para buscar empleo en ciudades cercanas y alquilarse como trabajadores manuales en fábricas de productos textiles.

Durante el siglo XVIII, y el tiempo que vivió Juan Wesley, el gobierno monárquico tuvo cuatro líderes principales: La Reina Ana, que se distinguió por su búsqueda de placeres personales y por lograr la consolidación del Reino Unido (entre Gran Bretaña y Escocia); Jorge I, quien prácticamente dejó el gobierno del reino a sus ministros; Jorge II, quien públicamente declaró que tenía un gran desagrado por los asuntos de política; y finalmente, Jorge III, quien asumió el trono a la edad de veintidós años y cuyo gobierno se caracterizó por ser modesto y no pretender tener dominio sobre Francia. A pesar de las diferencias políticas y de liderazgo de estos monarcas, el común denominador de los cuatro gobernantes es que ninguno de ellos mostró interés en ayudar a la gente común y pobre, y que se mostraron totalmente indiferentes a los cambios sociales y económicos que el reino estaba experimentando. El único deseo de los monarcas era satisfacer sus deseos egoístas de fama, poder y riqueza. Esto fue posible debido al creciente comercio textil y de esclavos con las colonias.

De igual manera el Parlamento inglés, responsable de los procesos legislativos, se había convertido en un aliado de la monarquía y aprobaban políticas y propuestas económicas que permitían los lujos extravagantes de los monarcas. El Parlamento constaba de dos partidos: los Tories que creían que los monarcas tenían derecho divino para gobernar y por lo tanto apoyaban a los reyes (cabe decir que Juan Wesley siempre estuvo afiliado con estos); y, por el otro lado, los Whigs quienes a pesar de que apoyaban el sistema monárquico, también abiertamente manifestaban sus críticas en contra de él, además de que negaban la designación divina de los monarcas para gobernar el reino.

En una situación político-social como esta, uno podría pensar que la iglesia sería la institución que representaría la voz de la oposición y proclamaría la justicia social. Sin embargo, la Iglesia Anglicana —la iglesia oficial de Inglaterra— que contaba entre sus miembros al 90% de la población del reino, se unió a la monarquía y Parlamento en lugar de representar una alternativa para el pueblo. Esto, por supuesto, resultó en un apoyo incondicional al sistema monárquico y las leyes propuestas por el Parlamento. Esta unión y apoyo es fácil de entender porque la iglesia era reconocida por el gobierno y gozaba de un lugar prominente en la sociedad. Tanto, que los obispos anglicanos eran miembros del Parlamento al igual que los latifundistas y personas adineradas (pero del cual se excluía a los católicos y disidentes). Era por esta razón que los obispos miembros del Parlamento se encontraban más preocupados por su posición política que por el bienestar de las parroquias y sus pastores. Así pues, muchos de ellos se ausentaban de sus responsabilidades episcopales varios meses al año para ocuparse en reuniones y asuntos relacionados con el Parlamento.

La influencia y poder de la Iglesia Anglicana incluso llegaba a la mayoría de las universidades, pues tanto las posiciones administrativas como de los profesores eran nombrados por los obispos. Así pues, esos puestos se obtenían por favores políticos, por conexiones estratégicas, o por medio de regalos en dinero en efectivo. A pesar de estas condiciones de indiferencia y avaricia, había pastores anglicanos que tenían deseos de servir a las necesidades materiales y espirituales del pueblo, además de proveer ayuda a los congregantes afectados por los cambios económicos que se estaban dando en ese tiempo. La iglesia no impidió los esfuerzos y la obra de estos pastores, pero tampoco se les reconoció o apoyó. Para ponerlo sencillamente, la iglesia les concedía la libertad a sus pastores para desarrollar ministerios de ayuda, pero sin apoyo oficial.

Fue bajo estas condiciones que Juan Wesley creció y fue educado, y es el contexto social que nos servirá como marco de referencia para entender la posición teológica de Juan Wesley y, más adelante, del movimiento llamado metodista. También nos ayudará a valorar y entender mejor el trabajo de Wesley que, en muchas ocasiones, iba en contra de las creencias y tendencia populares de su época. Sin embargo, además de la influencia del contexto social en la formación ministerial de Juan Wesley, también hay que considerar la que recibió de su propia familia. Y este será nuestro tema de estudio en la próxima sección.


B. La familia Wesley

A pesar de que la vida y obra de Juan Wesley han sido objeto de múltiples estudios y libros, relativamente la vida de sus padres y abuelos ha sido poco estudiada. Por eso es importante dedicar unos momentos para conocer más a los antepasados de Juan Wesley, no sólo por la escasez de información sobre ellos, sino también porque cada persona famosa, o no, es un producto de su contexto familiar. En este caso, la vida y obra de Juan Wesley, sin lugar a duda, fue profundamente influida por la educación-formación que le dieron sus padres, por la situación profesional de sus familiares, y por las creencias políticas y religiosas que mantenían. Conocer más sobre la familia de Juan Wesley nos ayudará a conocer y a entender mejor su vida y teología.

Juan Wesley fue el decimoquinto de diecinueve hijos que nacieron del matrimonio de Susana y Samuel Wesley. Para nosotros, esta cantidad de hijos es alarmante y, hasta cierto punto, una señal de irresponsabilidad. Sin embargo, en aquella época tener una gran cantidad de hijos no era algo fuera de lo normal. Al contrario, la mayoría de las familias deseaban tener tantos hijos como fuera posible por dos razones: en primer lugar, en una cultura agraria como la de Inglaterra a principios del siglo XVIII, la labor manual era esencial para el cuidado y la productividad de las cosechas familiares, así que entre más hijos había más seguridad y estabilidad económica para la familia; la otra razón consistía en que muchos de los recién nacidos morían casi al instante de nacer o durante su infancia. Esto le sucedió a la familia Wesley y nueve hermanos y hermanas de Juan murieron a una temprana edad. Son estos y otros detalles de la vida familiar que nos empujan a explorar a fondo la familia en que se formó Juan Wesley. Para comprender mejor la siguiente sección se ha preparado el esquema del árbol genealógico de Juan Wesley al final de este capítulo.

Susana Annesley y Samuel Wesley fueron los padres de Juan Wesley. Ellos contrajeron nupcias el 12 de noviembre de 1688, a la edad 19 y 26 años respectivamente. Susana era la hija de un teólogo muy distinguido entre los puritanos, Samuel Annesley (16201696), quien desde la edad de seis años leía veinte capítulos de la Biblia diariamente, y fue respetado en los círculos puritanos por su elocuencia al predicar y por lo que escribía. A pesar de ser puritano recibió su ordenación como ministro de la Iglesia de Inglaterra, a la cual renunció en 1662, para luego iniciar una congregación independiente. Se casó dos veces y tuvo veinticinco hijos de los cuales se cree que veinticuatro fueron con la madre de Susana, cuyo nombre y datos personales se desconocen. De los familiares de Susana sólo sabemos que su abuelo materno fue Juan White, un abogado puritano distinguido en la sociedad inglesa que sirvió como representante por Southwark en el Parlamento. Juan White fue conocido por haber expuesto y denunciado la inmoralidad en que estaban viviendo cien clérigos de su jurisdicción. Los abuelos paternos de Susana fueron el Rev. Juan y Judith Anslye. Juan Anslye murió cuando el padre de Susana, Samuel, tenía cuatro años.

Dada la condición privilegiada de su padre, Susana Annesley recibió una educación excelente, que comprendía filosofía, teología y varios idiomas. Esto hizo de Susana una mujer independiente, no sólo en el ámbito social, sino en el teológico también. En lugar de seguir las normas establecidas por la sociedad con respecto a someterse a las ideologías y la teología establecidas, antes de tomar una decisión Susana dedicaba tiempo a estudiar las tradiciones e implicaciones teológicas de cualquier asunto en cuestión. Esto es evidente en su teología de la iglesia, ya que después de examinar las bases y fundamentos teológicos de la familia Annesley, Susana decidió abandonar la iglesia independiente de su padre para hacerse miembro de la iglesia oficial, la Iglesia Anglicana. De igual manera, en cuestiones de política, Susana era de tendencia Jacobita, posición que desafiaba la autoridad de la dinastía real que gobernaba en aquella época, a la cual la familia de Susana apoyaba fielmente.

Con respecto a Samuel Wesley se sabe que su padre fue el Rev. Juan Westley, quien a pesar de haber estudiado en la famosa Universidad de Oxford y ser evangelista de la Iglesia Anglicana, nunca recibió la ordenación como ministro, lo que lo hizo un laico predicador e itinerante. Debido a esta posición, el abuelo de Juan Wesley viajaba constantemente y pronto se dio cuenta de las condiciones sociales y económicas en las que vivía la mayoría de los habitantes del reino. Esta fue una de las razones por las cuales Juan Westley abrazó ideales revolucionarios que lo llevaron a protestar en contra de la iglesia y el gobierno. Por esta razón lo encarcelaron cuatro veces, en las cuales también fue torturado. Una vez puesto en libertad, se le prohibió predicar en las iglesias anglicanas, prohibición que aceptó y obedeció. Sin embargo Juan siguió predicando, pero ahora lo hacía al aire libre y cerca de las iglesias que había pastoreado anteriormente. Debido a los encarcelamientos y otras enfermedades el Sr. Juan Westley, abuelo del padre del metodismo, falleció a la edad de cuarenta y dos años, dejando varios hijos de corta edad al cuidado de la madre. De la madre de Samuel se desconoce el nombre, pero se sabe que era sobrina del Dr. Thomas Fuller, quien fue capellán del Rey Carlos II. De los abuelos maternos de Samuel, sólo conocemos que el abuelo fue Juan White de Dorchester, que curiosamente lleva el mismo nombre que el abuelo materno de Susana, aunque obviamente no son la misma persona. El abuelo paterno fue Bartolomeo Wesley, quien estudió en Oxford, y la tradición dice que murió con gran tristeza por la posición e ideas que su hijo Juan había tomado.

Debido a las decisiones y posición que su padre tomó, Samuel Wesley creció con escasos recursos y desde muy temprana edad tuvo que valerse por sí mismo. Después de haber renunciado a las creencias de su familia, decidió ingresar a la Universidad de Oxford, en la cual se preparó para ser ministro ordenado de la Iglesia Anglicana. Debido a su buen desempeño como estudiante y la excelencia de sus escritos, Samuel fue nombrado rector de la iglesia anglicana en Epworth en 1696, posición en la que sirvió hasta su muerte en 1735. Samuel Wesley, a diferencia de sus antepasados, estaba convencido que la Iglesia Anglicana y el gobierno real inglés estaban establecidos por Dios y por lo tanto mantenía su promesa de obediencia y lealtad a esas instituciones políticas y religiosas. Susana, sin embargo, quien fue criada en un ambiente puritano, no estaba del todo convencida de la lealtad al gobierno inglés. De hecho, esta diferencia de pensamiento la llevó a separarse de su esposo Samuel, aunque se reconciliaron después de vivir separados casi por un año. Varios historiadores creen que Juan Wesley es el producto de la reconciliación y re-encuentro entre Samuel y Susana después de esa separación. A pesar de la reconciliación, Susana se mantuvo firme en su posición y nunca dejó de pensar que la lealtad al gobierno y a la iglesia no implicaba dejar de buscar cambios internos o dejar de desafiar algunas de las costumbres y tradiciones.

La vida de la familia Wesley en Epworth, donde los hermanos y hermanas Wesley crecieron, fue excepcional en más de una manera, debido a la dedicación de su madre Susana, la cual se propuso educar a sus hijos de una forma ejemplar. Por lo tanto, la educación de sus hijas e hijos fue la tarea principal de Susana, y a través de ella transmitió sus conocimientos y mentalidad independiente a todos sus hijos. Adicionalmente, Susana hizo estudios en educación para buscar los mejores métodos de instrucción y utilizarlos con su familia. De esta manera, el horario y la vida en general de la familia Wesley estaban sujetos a una disciplina rigurosa, de tal forma que Susana mantenía control y organización de tan numerosa familia. Susana no sólo estaba preocupaba por la habilidad intelectual de sus hijos, sino también por su crecimiento espiritual. Por ejemplo, al enseñar a leer a cada uno de sus hijos e hijas, el texto de lectura siempre fue la Biblia. Además, cada semana Susana pasaba cuando menos una o dos horas conversando con cada uno de sus hijos acerca de la importancia de las virtudes cristianas y de cómo desarrollar un carácter cristiano firme en un mundo de perversidad. También les enseñaba oraciones clásicas y sencillas, les explicaba con palabras fáciles de entender las diferentes posiciones teológicas y de controversia. Los estudios y métodos de enseñanza bíblica que Susana empleaba con su familia pronto adquirieron fama y reconocimiento entre los habitantes de Epworth, tanto que cuando un día Samuel se encontraba de viaje, varias personas de la rectoría de Epworth le pidieron a Susana que les enseñara de la Biblia y teología como lo hacía con sus hijos. Muy pronto, vecinos, adultos, y niños comenzaron a asistir con regularidad a la «cocina de Susana» para aprender de ella. El número de este grupo llegó a crecer hasta cerca de doscientas personas, muchas más de las que Samuel tenía en su parroquia durante el servicio dominical. Este éxito de Susana desagradó al supervisor de Samuel, quien le escribió una carta pidiéndole que le dijera a su esposa que dejara de hacer este tipo de reuniones que iban en contra de la tradición y buen nombre de la Iglesia Anglicana. Samuel rehusó a esta petición y por lo tanto los estudios bíblicos en la «cocina de Susana» fueron de gran bendición para todos los asistentes.


(Continues...)
Excerpted from Introducción a la vida y teología de Juan Wesley by Hugo Magallanes. Copyright © 2005 Abingdon Press. Excerpted by permission of Abingdon Press.
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